Un 6 de abril de 1992, fallecía el escritor y bioquímico de origen ruso,  nacionalizado estadounidense. Conocido por ser autor de obras de ciencia ficción, historia y divulgación científica, destacan los títulos: Yo, robot, El hombre bicentenario y la Trilogía de la Fundación, también conocida como Ciclo de Trántor. También escribió obras de misterio y fantasía, así como una gran cantidad de textos de no ficción. En total firmó más de 500 volúmenes y unas 9000 cartas.

Isaac Asimov combinó su faceta de científico, divulgador y escritor de ciencia ficción con otras menos conocidas como la música y el humanismo.

En 1989 Asimov publicó una de sus últimas novelas, «Némesis«, en la que acuñó el término robótica, una idea que por aquel entonces era sólo ciencia ficción.

Isaac Asimov

Isaac Asimov
Nacimiento2 de enero 1920
Petrovichi
R.S.F.S. de Rusia
 Unión Soviética
(actual
Bandera de Rusia Rusia)
Defunción6 de abril de 1992 (72 años)
Nueva York
Estado de Nueva York
 Estados Unidos
SeudónimoPaul French, en la saga Lucky Starr
OcupaciónEscritor, historiador, profesor de bioquímica y humorista
NacionalidadBandera de los Estados Unidos estadounidense
Lengua de producción literariainglés
Lengua maternaidioma ruso
GéneroCiencia ficción, novela, Cuento, ficción de misterio, Ensayo, Divulgación científica, Historia, crítica literaria, humor
MovimientosEdad de Oro de la ciencia ficción
Obras notablesLa Saga de la Fundación
La Serie de los robots
Anochecer
Nueva guía de la ciencia
Yo, robot
CónyugeGertrude Blugerman (1942-1973, divorciados)
Janet Opal Jeppson (1973-1992)
DescendenciaDavid (1951)
Robyn Joan (1955)
Sitio web oficial

Las biografías de Asimov destacan su precocidad intelectual. Graduado en Química por la Universidad de Columbia, Asimov se dedicó a la enseñanza de la bioquímica en la Universidad de Boston hasta 1958, cuando dejó el mundo académico para dedicarse totalmente a escribir.

Destaca entre sus obras de ciencia ficción, Yo, robot (1950), una serie de relatos sobre esas máquinas con la originalidad de que están unidos por un tema común, las famosas tres leyes de la robótica. Son unas normas éticas impuestas a los robots por sus fabricantes para asegurar su fidelidad a la humanidad: evitar el daño a los humanos, obedecer sus órdenes y protegerse a sí mismos.